«Las vírgenes suicidas» (1999): la inercia de la tragedia
Las vírgenes suicidas (1999) es una pieza que, sin llegar a la obra maestra redonda que a veces se reivindica, consigue dejar un poso de reflexión en el espectador.
Las vírgenes suicidas (1999) es una pieza que, sin llegar a la obra maestra redonda que a veces se reivindica, consigue dejar un poso de reflexión en el espectador.
Regreso al futuro (1985) es puro cine ochentero en el mejor de los sentidos. Una obra maestra de su género: el entretenimiento.
Johnny cogió su fusil (1971) transita entre el alegato provida y la apología de la eutanasia para exponer una disyuntiva atroz.
El club de la lucha (1999) es una obra mayúscula que, si bien pierde impacto una vez conocido su secreto, gana profundidad con cada visionado.
La película del nipón es una de las mejores y más feroces críticas al poder institucional. Pocas veces la perfección formal ha servido a un propósito universalmente relevante.
El azar será el cordón umbilical de este filme que ganó los tres premios principales de los Oscar 2008, con guion adaptado de la novela homónima de Cormac McCarthy.
Estrenada en 1970, «Pequeño Gran Hombre» supuso un duro golpe al imaginario fundacional de los EEUU. Brillante sátira de Arthur Penn.
«Punch-Drunk Love» es una historia improbable de seres dañados e incomprendidos, pero en ella hay amor, cariño. Paul Thomas Anderson logra transformar una serie de eventos calamitosos y violentos en una historia de amor mayúsculo.
Guillermo del Toro toma bando por los republicanos, cuya resistencia a esa altura no es más que una utopía, al luchar desigualmente contra los militares de Francisco Franco.
El montaje de «Whiplash» es matemático, perfecto, al servicio de la música de jazz que ensalza dos piezas: Whiplash y Caravan.