Crítica de «Good Boy» (2025): Humilde terror perruno
«Good Boy» juega muy bien sus cartas, sin embargo, esa experiencia de terror tan innovadora limita también el conjunto de la historia.
«Good Boy» juega muy bien sus cartas, sin embargo, esa experiencia de terror tan innovadora limita también el conjunto de la historia.
Siete años después sigue siendo la mejor cinta del estadounidense y una obra maestra del horror moderno.
La bajada del título alude a “una historia de amor”, supuestamente ese sería su aporte, pero es indudable que la versión de Francis Ford Coppola pertenece a otra liga.
La puesta en escena es lo mejor del filme, esa artificialidad lograda con tomas panorámicas que transcurren lentamente, planos fijos para sugerir al espectador que algo oscuro ocurre dentro de esas cuatro paredes.
Expediente Warren: El último rito (2025) no es la entrega más sólida ni terrorífica, pero al menos es consciente de lo que significa cerrar una etapa.
Los demonios de su cabeza son sanguijuelas que desean robar esa energía creadora, despojar al artista de su esencia, esclavizarlo para después destruirlo.
Al igual que en Barbarian (2022) Zach Cregger introduce tensión a fuego lento, pero en «Weapons» sigue la receta de Tarantino y divide el punto de vista a través de varios personajes.
«The Girl» nunca es sumisa, pero incluso siendo un vampiro, no es esa mujer vacía que va enfrentando a todos los hombres, hay humanidad detrás, el amor siempre será más importante que la posesión de otras almas.