Existen películas condenadas por su origen geográfico y su temática a un segundo plano que deben ser rescatadas del olvido por su calidad intrínseca. Uno de los ejemplos más claros, y que ya comenté, fue el de Sueños de trenes (2025), un precioso ensayo sobre la vida. En este caso, nos trasladamos al continente europeo para reivindicar otra de las grandes películas de este año.
Como duele aparentar
Turno de guardia (2025) se desmarca del efectismo para apostar por la acumulación de tensión que nace de la minuciosidad extrema. Volpe condena al espectador al mismo nivel de estrés al que es sometido su protagonista, obligándole a presenciar cada paso del protocolo médico: desde la apertura de un vial, la carga de una jeringuilla o la gestión del material; todo contribuye a hacer de la rutina mecánica de la protagonista una fuente de ansiedad palpable. Se huye de las elipsis narrativas para agilizar la acción, haciendo que cada segundo se sienta real, pesado, transformando el sonido insistente del teléfono en una tortura psicológica que socava la paciencia.
Gran parte de las bondades de esta película residen en cómo se plasma el estrés de un profesional de la salud y de cómo muchos de los pacientes, en su egoísmo, son incapaces de comprender el caos que les rodea. Y es bajo esta perfección técnica que surge la devastadora pregunta: ¿Quién cuida al que cuida? Ya que se nos presenta a una profesional intachable, casi robótica, que ve que nada es suficiente. Volpe expone la paradoja de un entorno que castiga el fallo humano mientras crea el caldo de cultivo perfecto para que ocurra. La suiza huye de la criminalización del error y lo muestra como síntoma inevitable del agotamiento, de la falta de recursos y de la carencia de empatía.
Opresión
Visualmente no estamos delante de ninguna proeza, pero tampoco lo persigue. Lo que sí existe es un trabajo de inmersión absoluta; la puesta en escena se apoya en el uso de planos secuencia extendidos que encadenan la acción para hacerte sentir un enfermero en prácticas. La cámara se pega a la nuca de la enfermera acompañándola en cada habitación, generando ese sentimiento de urgencia con cada tarea pendiente. El metraje no ofrece cortes de seguridad para descansar.
Leonie Benesch entrega una interpretación mayúscula, logrando transmitir el torrente de frustración que padece sin articular palabra. Desde el inicio se consigue empatizar con su dedicación, construyendo un personaje sólido que se va fracturando emocionalmente. La alemana realiza una de las mejores actuaciones del año.
La realidad como lienzo
Turno de guardia (2025) golpea con la realidad, instrumentaliza la tensión para denunciar una crisis de humanidad. Volpe firma una pieza tensa que nos advierte que detrás de cada uniforme hay un ser humano con problemas. Cine de altura de una directora a tener en cuenta.
¿Dónde ver Turno de guardia?
Disponible en salas españolas desde el 16 de enero de 2026
Ficha Técnica
Título original: Heldin (Late Shift)
Año: 2025
Duración: 92 min.
País: Suiza
Director: Petra Biondina Volpe
Guion: Petra Biondina Volpe
Reparto: Leonie Benesch, Sonja Riesen, Urs Bihlerr, Margherita Schoch
Género: Drama. Thriller, Medicina
Calificación: 8/10








