«La flor de mi secreto» (1995), de la tristeza y el rencor surge la belleza
Marisa Paredes luce un abanico de colores que complementa con su gama cambiante de estados de ánimo. La actriz será el vehículo para volcar emociones en el espectador.
Marisa Paredes luce un abanico de colores que complementa con su gama cambiante de estados de ánimo. La actriz será el vehículo para volcar emociones en el espectador.
Pedro Almodóvar acostumbra a hacer giros dramáticos y presentarnos historias disruptivas, pero en esta ocasión el guion es algo plano y las migajas son demasiado evidentes.
«Julieta» es un melodrama con todos los tintes del cine de Pedro Almodóvar: madres sufrientes, hijas perdidas, los fantasmas del pasado, un descarnado retrato de la culpa.
El retrato de culpa que nos ofrece Marisa Paredes se irá profundizando a medida que Almodóvar envuelve este relato de madre e hija en un entresijo policial.