Marty Supreme (2025) agota en el mejor de los sentidos

«Marty Supreme» (2025): la emancipación de Safdie y el Oscar de Chalamet

4.5
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Marty Supreme (2025) es una experiencia singular que no se contempla, se sobrevive. Joshua Safdie firma una primera película en solitario agotadora, abrasiva y extraordinariamente viva, un descenso hacia la obsesión y la humillación profundamente estimulante. No existe ningún tipo de romanticismo deportivo o relato de superación; esta comedia deportiva es un viaje frenético que abraza el caos y el desgaste para convertirlos en su razón de ser.

Una montaña rusa inmejorable

Durante más de dos horas y media, la película se siente como el éxtasis de una historia de perdedores que no dejan de perder. Todo avance es provisional, cada logro es inmediatamente erosionado por una nueva caída. Marty Supreme (2025) navega constantemente entre el orgullo y la humillación, entre la dignidad y la necesidad de arrastrarse para seguir avanzando. La película entiende el fracaso como un estado permanente hasta que no se cruce la línea de meta.

Es por ello que el viaje en el que nos embarca Joshua Safdie es extenuante, ya que nos empuja de un extremo emocional a otro sin posibilidad de acomodarnos. La película sube, baja, sacude y descoloca, alternando momentos de euforia con descensos a la realidad. Hay vergüenza ajena, hay humor negro, hay situaciones grotescas, pero todo al servicio de una lógica interna clara: la de un personaje incapaz de detenerse incluso cuando avanzar resulta, en esencia, retroceder. Marty no busca que admiremos su camino, busca que nos cansemos con él, que rabiemos y nos contagiemos de una extraña fascinación.

En este recorrido existe un estudio de personajes por el que se apuesta hasta el final sin importar las consecuencias. El protagonista, interpretado por Timothée Chalamet, es un tenista henchido de un ego desmedido, tan convencido de su superioridad que alardea de ella sin vergüenza alguna; es dañino y no pide disculpas por ello. Y es que su sueño está por encima de todo y de todos, y la película no intenta suavizar esa verdad ni pedir disculpas por ella. Marty no aprende a ser mejor persona para alcanzar su objetivo; alcanza -parcialmente- su objetivo porque es incapaz de dejar de ser quien es.

Por otro lado, el personaje femenino que lo acompaña también está lejos de la idealización. Su actitud oscila entre la sumisión, la mentira y decisiones discutibles que forman parte del mismo universo moral; todos resultan imperfectos, actuando siempre desde la carencia y la necesidad, pero consecuentes con sus actos hasta el final. La redención -en una dosis muy pequeña- no llega del arrepentimiento o del aprendizaje, sino del cumplimiento del objetivo. No se da esa gran escena final de redención, solamente existe una escena que revela la desoladora realidad de nuestro protagonista.

Estrés y disfrute

Formalmente, Marty Supreme (2025) es una experiencia de primer nivel. Asfixiante en el mejor de los sentidos, Safdie vuelve a apostar por primeros planos sobre el rostro de Chalamet, generando una sensación constante de urgencia, de que nada se frena, de que los problemas continúan y de que todo es profundamente improvisado, provisional, con la sensación de que todo está a punto de desmoronarse.

A esto le acompaña un apartado técnico con una resolución sobresaliente; las escenas del tenis de mesa están filmadas con una precisión y nervio admirables, se consigue que cada punto importe. El espectador se preocupa, se tensa y se involucra en un partido de ping-pong, ya sea por Chalamet, por una soberbia banda sonora o por lo bien rodado y resuelto que está cada golpe.

La consolidación

Y en el centro de toda esta vorágine se encuentra un Timothée Chalamet firmando, probablemente, su mejor interpretación hasta el momento. Marty es carismático y repulsivo, brillante y exasperante, alguien a quien se admira un segundo y se detesta durante horas aunque no se pueda dejar de mirarlo. El estadounidense se entrega totalmente para que, en su cuarto intento, le den la tan ansiada y merecida estatuilla.

Sentir por encima de todo

Marty Supreme (2025) agota, sacude y fascina a partes iguales. Un relato que se mueve entre la euforia, la comedia ácida y la tristeza más seca, haciendo que el espectador habite ese incómodo espacio donde nada es del todo admirable ni completamente despreciable. Joshua Safdie firma una obra feroz, profundamente estimulante, un cine que te hace vibrar hasta el último golpe. Es sin duda una de las tres mejores películas del año.

¿Dónde ver Marty Supreme?

Disponible en salas españolas desde el 30 de enero de 2026

Ficha Técnica

Título original: Marty Supreme

Año: 2025

Duración: 149 min.

País: USA

Director: Joshua Safdie

Guion: Ronald Bronstein, Joshua Safdie

Reparto: Timothée Chalamet, Gwyneth Paltrow, Odessa A’zion, Abel Ferrara, Tyler the Creator, Penn Jilette

Género: Drama, Biográfico, Deporte, Ping-pong

Calificación: 9/10

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