Park Chan-wook naufraga en el mar de sus propias ideas

«No hay otra opción» (2025): sí había otra opción

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Park Chan-wook regresa para adaptar la novela de Donald E. Westlake, como ya hizo a su manera Costa-Gavras hace veinte años. Lamentablemente, el resultado del maestro surcoreano se siente menor dentro de su filmografía, presentando aquí una propuesta plagada de luces y sombras que dejan un regusto agridulce.

Un película que vive y muere de momentos

No hay otra opción (2025) comienza desafiando la paciencia del espectador con un arranque que se recrea en una lentitud que va más allá de la idiosincrasia del cine asiático. Si este ya es exigente per se, el director contribuye a ello dispersándose y gustándose demasiado en su propia exposición, convirtiendo el visionado en una experiencia ardua. Esto se une a una irregularidad en la calidad de su discurso, con momentos donde su crítica social se integra con solvencia frente a otros donde el rumbo se pierde, dejando el mensaje en un terreno ambiguo o directamente contradictorio.

Por otro lado, la gestión del tono resulta especialmente conflictiva. Chan-wook ha demostrado ser único en muchas de las vertientes del cine, pero aquí no demuestra estar especialmente dotado para el humor negro. Y es que su forma de plasmarlo choca frontalmente con el dramatismo que exige el tema social tratado, lo que ha generado en mí una disonancia que me hace navegar sin rumbo en una película que no sé si quiere ser un drama social con tintes cómicos o viceversa. Esta indefinición se convierte en un problema en sí mismo que acaba restando fuerza a ambas vertientes.

Técnicamente incuestionable

Donde me veo obligado a dar mi brazo a torcer y reconocer la maestría del surcoreano es en su arsenal técnico. Este trabajo reafirma que estamos delante de uno de los grandes visualistas del medio, consiguiendo un apartado visual que dialoga con el espectador mediante una serie de planos de una imaginación y complejidad geométrica tan lúcida como asfixiante. Es un grandísimo trabajo de estilo que se sitúa muy por encima de su vertiente narrativa, confirmando que la forma ha devorado al fondo.

Lee Byung-hun realiza un trabajo intachable al que se une un elenco que defiende con solidez una película difícil de interpretar. Resulta meritorio ver cómo los actores sustentan ciertos momentos y situaciones de vergüenza ajena que, quizá, en manos de otros hubieran sido un completo desastre.

Un casi continuo

No hay otra opción (2025) es un sí rotundo en su forma y un «sí, pero no» en su fondo. La fragilidad narrativa y la nula justificación de su duración la convierten en una propuesta que resulta más complicada que compleja. Es una lástima que tal exhibición de estilo sucumba a una falta de identidad que revele con tanta claridad que no sabe qué pretende ser.

¿Dónde ver No hay otra opción?

Streaming: Mubi

Compra: AppleTV, Prime Video

Ficha Técnica

Título original: No Other Choice

Año: 2025

Duración: 139 min.

País: Corea del Sur

Director: Park Chan-wook

Guion: Park Chan-wook, Don McKellar, Lee Kyoung-mi, Jahye Lee

Reparto: Lee Byung-hun, Son Ye-jin, Lee Sung-min, Yeom Hye-ran, Yoo Yeon-seok

Género: Thriller, Comedia, Trabajo/Empleo

Calificación: 6,5/10

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